Choque cultural 

El choque cultural en Kenia: Lo que NADIE te cuenta

El primer impacto puede sorprender. Ves un entorno diferente, con suciedad y desorden… y piensas: «esto no es para mí». Te da respeto hablar con la gente, comer fruta fresca o probar comida local. Ese miedo que nos han inculcado desde España es totalmente normal.

Pero aplica la «regla de las 48 horas». En dos días te adaptas: descubres que detrás de las apariencias hay gente feliz, amable y acogedora que te recibe con sonrisas. La fruta sabe a gloria (siempre pelada), la comida local es segura y empiezas a sentirte parte del lugar.

Con locales que conocen el país al dedillo, todo cambia. Te llevan a sitios auténticos, te explican cada detalle y disipan miedos. Pasas de «no como nada» a disfrutar nyama choma y ugali como un local. Kenia te conquista cuando miras más allá.